
Él- Eh...
Yo- ¿...?
Él- No, nada...
Yo- ¡¿...?!
Él- Iba a decirte una cosa, pero creo que no estás preparada para oirla.
Once días más tarde de esta conversación (ayer) decidió que sí lo estaba para leer "esa cosa" si la camuflaba tímidamente en un traje anglosajón y la precedía de un "buenas noches". Se equivocaba. A las 22:00 me descubrí en mi cama-sofá (que no sofá-cama) desprendiendo mi mano del teléfono móvil como si de un hierro candente se tratara, alejándolo de mi vista, ojiplática, sin ser capaz de encajar el sms recibido.
Por fin llaman a la puerta con un corazón, pero me temo que me queda grande. Desde luego correos no da una...

2 comentarios:
Si pudiese expresar (maldito vocabulario paupérrimo el mío) todo lo vemos y valoramos en tí; si pudiese expresar el aprecio que te tenemos, tu punzante visión de las cosas, tu inteligencia, tu cultura, esos ojos que no te caben en la cara... Si pudiese expresar el cariño que irradias, lo que haces reir a los demás (bienaventurados aquellos que con su humor inundan las almas de los humanos), tu sensibilidad...
Si pudiese expresar todo eso de una forma sencilla y precisa, tus miedos y tus inseguiridades se desleerían como el azúcar en el agua hirviendo. Y el día que logres eso, el día que logre yo expresarlo, la felicidad que vas a sentir no podrá caber en el inmenso corazón que tienes.
Cuando yo no sé qué hacer en la vida, lo resuelvo con una frase, que sí expresa mucho de todo esto: "¡A la aventura!"
pues al final no me aventuré
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