miércoles, 30 de julio de 2008

tonto él que lo lea

No le olvido.
Le tengo presente en mis pensamientos más de lo que quisiera y sin embargo ya no me importa. Mentira. Sí que me importa, claro que me importa.
Pero ya no me duele. Me entristece un poco pero no me duele. Y aunque creáis que es lo mismo hay una diferencia más que sutil.

Puede que se ensombrezca mi ánimo porque hay muchas cosas que no entiendo y que me cueste zanjarlo porque estoy siempre
quedándome con el culo torcido.
O puede que simplemente sea normal y que suceda porque así debe ser. Al fin y al cabo también recuerdo al que me tomó por tonta; al que me mintió a mi mintiéndose a sí mismo y convirtiéndo los años en una farsa; o incluso a aquel que en el fondo estaba tan agradecido de que (aunque fuera sin querer) provocara aquel enorme cambio en su vida que no tuvo huevos a decirme que no quería/podía continuar. Recordarlos ahora me parece entrañable. A ellos no les recuerdo con tristeza, si no con nostalgia.
Perspectiva. Tiempo.
Quizá es lo que necesito. En mi mundo particular con unas dimensiones espacio-temporales elásticas parece que todo se remonta eones atrás y lo cierto es que no es así.

Pero mientras espero a que calendario avance, no le olvido.
Puedo acostarme con aquel, tomar café con este, besar a un idiota y reirme a carcajadas con cualquiera. Pero finalmente lo que zig-zaguea en mi cabeza es su recuerdo: su cara, su voz, sus ojos, su sonrisa, su olor. Él. No lo puedo evitar, siempre Él.







P.D.: si lo has leido y no te ha gustado saberlo, lo siento. Pero el que avisa no es traidor.
P.D.2: los que creíais que había cometido una falta de ortografía en el título ahora podéis tranquilizaros al saber que era un juego de palabras más de entre tantos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Mientras tu aura siga sucia, tu visión de las cosas seguirá sucia.

Me duele un montón que no logres dar el salto por encima de tu riachuelo de fuego...

Tiempo al tiempo.

Gabby dijo...

tic tac tic tac tic tac...

Anónimo dijo...

El recuerdo siempre permanece, no te mientas a tí misma, pero con el tiempo será algo que te saque un amago de sonrisa en una de las comisuras de tus labios. No sólo el tiempo lo cura, eso es una mentira inventada, sino la gente que te rodea. Cuando te sientas arropada irá doliendo menos y cuando te pares más de dos veces a contemplar un reflejo en los ojos de alguien, ahí ya sentirás que puedes continuar porque ya no duele tanto.
Animo!!

Anónimo dijo...
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