Vivo en una Película de Terror de serie B. Justo la chispa que necesitaba mi vida. He dicho chispa? Perdón, es más bien la gota que colma…
En verano me compré un muñeco de vudú. No es de verdad. Es uno de esos hechos con hilo que ahora se venden por todas partes y se usan como llavero. En su día me hizo mucha gracia y me pareció que sería aún más simpático si le clavaba alfileres. Para rematar la broma solía comentar que le hacía vudú cada semana a un tío distinto de esos que se han dedicado a amargar mi existencia en los últimos meses. Repito, era todo coña. Pero se ve que al muñequito no le hizo gracia y cobró vida propia.
A finales del año pasado, un bonito día me jalé de pleno una de las famosas columnas fantasma de los parkings y en lugar de un rascazo me cargué la puerta entera no me preguntéis cómo, con la consecuencia de un gran desembolso de dinero para cubrir el arreglo.
Fue sacar el coche del taller y a los dos días me quedé dormida al volante y esta vez me fui con ganas contra un contenedor. Paguémosle al taller un arreglo el doble de caro que el anterior con un dinero que no tengo… me parto el culo de la risa…
Tras estos sucesos, mis padres, a quienes mi llavero nunca les gustó porque les daba muy mal yuyu, empezaron a echarle la culpa por llevarlo junto a la llave del coche. Y eso que no son supersticiosos.
Yo tampoco lo soy y todo esto me parecían gilichorradas. Pero lo de esta semana ya es el no va más.
Hace dos días mientras comenzaba a gestar una amigdalitis tuve otro accidente. Un reventón a 100 km/h con el firme mojado. Es como para no contarlo, pero en en vez de matarme, no me pasó nada, ni me despeiné (se ve que algo de buena fortuna aún me queda).
Mis padres empezaron a rayar una vez más con lo del muñeco hasta que la mala espina que se me estaba clavando en el cerebro me hizo tomar ayer la decisión de sustituir mi llavero. Y ni corta ni perezosa, tras haber terminado de incubar mi amigdalitis, haber superado la fase de fiebre y empezado a bajar la inflamación, se me ocurrió ahorcar al pelele maligno con su propio cordón y colgarlo en la pared.
Pues fijaros qué cosas! Esta mañana me despierto con dos pelotas de ping-pong en la garganta y todo el cuerpo lleno de granos, incluyendo el correspondiente enrojecimiento e hinchazón de toda mi geta. Por cierto, el médico no ha sabido decirme a qué se debe exactamente esta alergia… ¬¬
Joder, se puede tener tan mala racha? Soy gafe? Es el muñeco? Me han echado mal de ojo? -_-
En verano me compré un muñeco de vudú. No es de verdad. Es uno de esos hechos con hilo que ahora se venden por todas partes y se usan como llavero. En su día me hizo mucha gracia y me pareció que sería aún más simpático si le clavaba alfileres. Para rematar la broma solía comentar que le hacía vudú cada semana a un tío distinto de esos que se han dedicado a amargar mi existencia en los últimos meses. Repito, era todo coña. Pero se ve que al muñequito no le hizo gracia y cobró vida propia.
A finales del año pasado, un bonito día me jalé de pleno una de las famosas columnas fantasma de los parkings y en lugar de un rascazo me cargué la puerta entera no me preguntéis cómo, con la consecuencia de un gran desembolso de dinero para cubrir el arreglo.
Fue sacar el coche del taller y a los dos días me quedé dormida al volante y esta vez me fui con ganas contra un contenedor. Paguémosle al taller un arreglo el doble de caro que el anterior con un dinero que no tengo… me parto el culo de la risa…
Tras estos sucesos, mis padres, a quienes mi llavero nunca les gustó porque les daba muy mal yuyu, empezaron a echarle la culpa por llevarlo junto a la llave del coche. Y eso que no son supersticiosos.
Yo tampoco lo soy y todo esto me parecían gilichorradas. Pero lo de esta semana ya es el no va más.
Hace dos días mientras comenzaba a gestar una amigdalitis tuve otro accidente. Un reventón a 100 km/h con el firme mojado. Es como para no contarlo, pero en en vez de matarme, no me pasó nada, ni me despeiné (se ve que algo de buena fortuna aún me queda).
Mis padres empezaron a rayar una vez más con lo del muñeco hasta que la mala espina que se me estaba clavando en el cerebro me hizo tomar ayer la decisión de sustituir mi llavero. Y ni corta ni perezosa, tras haber terminado de incubar mi amigdalitis, haber superado la fase de fiebre y empezado a bajar la inflamación, se me ocurrió ahorcar al pelele maligno con su propio cordón y colgarlo en la pared.
Pues fijaros qué cosas! Esta mañana me despierto con dos pelotas de ping-pong en la garganta y todo el cuerpo lleno de granos, incluyendo el correspondiente enrojecimiento e hinchazón de toda mi geta. Por cierto, el médico no ha sabido decirme a qué se debe exactamente esta alergia… ¬¬
Joder, se puede tener tan mala racha? Soy gafe? Es el muñeco? Me han echado mal de ojo? -_-

3 comentarios:
No deberías votar tú misma en la encuesta que has creado. Es manipulador, tendencioso, poco ético y estadísticamente distorsionante! ;p
Muuuuuuuuuuuuuuuuuuucho ánimo chuliña, que tú puedes con esto y más. :)
cuídate mucho!
pd: los gafes NO existen
Cómo eres, vaya concepto que tienes de mi :(
No voté yo misma, fue kittymarch.
Y ya que estamos, podías haber votado tú también...
Quemalo!
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