Llevo no sé ni cuanto tiempo de un humor desagradable. Creo que se debe a que la monotonía de mi rutina me aburre. Puede parecer obvio pero si se piensa más de un segundo, rutina y aburrimiento no tienen por qué ser consecuencias inmediatas.
Hasta los fines de semana empiezan a perder ese punto de sal para convertirse en días que rozan el sabor amargo. Quizá sea porque mi carácter está tornando a este matiz. Rectifico: mi carácter se está volviendo ácido, todavía no soy una amargada, todavía…
Una muestra muy ilustrativa es que ayer mismo cuando una amiga me sugería que entre los múltiples bártulos que se pueden encontrar en mi bolso debería incluir unas castañuelas, repliqué que mejor una trampa para osos…
El aburrimiento me deja apática, y eso a su vez, borde (más borde).
Los niños me cabrean. La gente que presume de estar feliz me cabrea. La gente enamorada me cabrea.
Quise querer, no pude y me frustra. Quiero escribir, no sé lo que quiero decir porque no sé lo que siento, no sé cómo me siento y me frustra.
Pretendí que no doliera, no lo conseguí y me hiere. Me fallaron y me hiere.
Perdoné pero aún duele: me da miedo.
Me doy miedo.
….
Y al mismo tiempo sé que todo está bien.
Hasta los fines de semana empiezan a perder ese punto de sal para convertirse en días que rozan el sabor amargo. Quizá sea porque mi carácter está tornando a este matiz. Rectifico: mi carácter se está volviendo ácido, todavía no soy una amargada, todavía…
Una muestra muy ilustrativa es que ayer mismo cuando una amiga me sugería que entre los múltiples bártulos que se pueden encontrar en mi bolso debería incluir unas castañuelas, repliqué que mejor una trampa para osos…
El aburrimiento me deja apática, y eso a su vez, borde (más borde).
Los niños me cabrean. La gente que presume de estar feliz me cabrea. La gente enamorada me cabrea.
Quise querer, no pude y me frustra. Quiero escribir, no sé lo que quiero decir porque no sé lo que siento, no sé cómo me siento y me frustra.
Pretendí que no doliera, no lo conseguí y me hiere. Me fallaron y me hiere.
Perdoné pero aún duele: me da miedo.
Me doy miedo.
….
Y al mismo tiempo sé que todo está bien.

