martes, 15 de abril de 2008

¿no quieres caldo?

Hace un par de meses el Cluster de la Madera de Galicia sacó a concurso unas becas. La oportunidad de hacer una especie de posgrado de tres meses de duración, tras el cual te hacen un contrato por un año en una de las empresas asociadas. Una buena oportunidad, sin duda, y tan sólo diez plazas disponibles.

Me apunté por probar suerte, por eso de que algo así no se puede dejar escapar, pero convencida de que no tenía ninguna posibilidad.

La primera criba eran tres psicotécnicos y una entrevista personal. Los test eran eliminatorios. Éramos cinco en la prueba: el heavy disfrazado, el chico enfermizo, el que podría ser militante de las juventudes del PP, el gay y yo. Estaban todos nerviosísimos, claro, seguro que habían sido de los mejores en sus promociones y esas cosas. Y yo me partía el culo con sus caras de angustia y no hacía más que pensar "a mi no me la darán, pero como ya lo sé no me agobio y además me estoy librando de currar esta tarde XD".
Y claro, se ve que esa descarga de presión sobre mis hombros me convirtió en chica apta, porque pasé las pruebas.

En la entrevista me explicaron que de las diez plazas sólo una era para un diseñador, y que era en el sur de Pontevedra. Dije que no era problema, porque es lo que se dice en estos casos, porque era la verdad (bueno, a medias) y porque seguía convencida de que ese puesto nunca sería para mi.

Pero me informaron hace unas semanas que estaba seleccionada y que pasaba a la fase final, la entrevista con la empresa, en Porriño Town.

Las ganas de pensar en un traslado cada vez eran menores, pero claro, rechazar algo así sería casi como un suicidio profesional. Así que allí que me fui, creyendo nuevamente que iba falta de posibilidades pero que al menos me libraba de currar una mañana...

Y mira lo que es mi colega el Murphy, que si hay que tocar los webs, consigue hasta que te pasen cosas buenas. Que me han cogido, y eso que llegué veinte minutos tarde a la entrevista. Me han dado la puta beca. Quince meses en Portugal del norte.

Pasé casi un año manteniendo la idea de que un cambio de aires no me vendría mal, y justo ahora, que ya estaba acomodándome otra vez a mis circunstancias, TOMAAA!!!!

Desde luego, vivir para ver...

miércoles, 9 de abril de 2008

y aún encima no para de llover...

Vivo en una Película de Terror de serie B. Justo la chispa que necesitaba mi vida. He dicho chispa? Perdón, es más bien la gota que colma…

En verano me compré un muñeco de vudú. No es de verdad. Es uno de esos hechos con hilo que ahora se venden por todas partes y se usan como llavero. En su día me hizo mucha gracia y me pareció que sería aún más simpático si le clavaba alfileres. Para rematar la broma solía comentar que le hacía vudú cada semana a un tío distinto de esos que se han dedicado a amargar mi existencia en los últimos meses. Repito, era todo coña. Pero se ve que al muñequito no le hizo gracia y cobró vida propia.

A finales del año pasado, un bonito día me jalé de pleno una de las famosas columnas fantasma de los parkings y en lugar de un rascazo me cargué la puerta entera no me preguntéis cómo, con la consecuencia de un gran desembolso de dinero para cubrir el arreglo.

Fue sacar el coche del taller y a los dos días me quedé dormida al volante y esta vez me fui con ganas contra un contenedor. Paguémosle al taller un arreglo el doble de caro que el anterior con un dinero que no tengo… me parto el culo de la risa…

Tras estos sucesos, mis padres, a quienes mi llavero nunca les gustó porque les daba muy mal yuyu, empezaron a echarle la culpa por llevarlo junto a la llave del coche. Y eso que no son supersticiosos.
Yo tampoco lo soy y todo esto me parecían gilichorradas. Pero lo de esta semana ya es el no va más.
Hace dos días mientras comenzaba a gestar una amigdalitis tuve otro accidente. Un reventón a 100 km/h con el firme mojado. Es como para no contarlo, pero en en vez de matarme, no me pasó nada, ni me despeiné (se ve que algo de buena fortuna aún me queda).

Mis padres empezaron a rayar una vez más con lo del muñeco hasta que la mala espina que se me estaba clavando en el cerebro me hizo tomar ayer la decisión de sustituir mi llavero. Y ni corta ni perezosa, tras haber terminado de incubar mi amigdalitis, haber superado la fase de fiebre y empezado a bajar la inflamación, se me ocurrió ahorcar al pelele maligno con su propio cordón y colgarlo en la pared.

Pues fijaros qué cosas! Esta mañana me despierto con dos pelotas de ping-pong en la garganta y todo el cuerpo lleno de granos, incluyendo el correspondiente enrojecimiento e hinchazón de toda mi geta. Por cierto, el médico no ha sabido decirme a qué se debe exactamente esta alergia… ¬¬

Joder, se puede tener tan mala racha? Soy gafe? Es el muñeco? Me han echado mal de ojo? -_-

viernes, 4 de abril de 2008

paradojas, paranoyas, ¿para qué?

Qué complicada es la vida. ¿Complicada o puta? No lo sé.



Querer algo, NECESITAR algo y conseguirlo pero aún así no tenerlo.


Desde luego es Cruel...


NO, dejemos de autocompadecernos. ¿Es complicada o la hacemos complicada nosotros? A lo mejor simplemente nos va la marcha.


Querer decir algo y no saber cómo. Saber lo que se quiere decir pero no atreverse. Conocer lo que hay que decir pero no querer hablarlo.
Hacer lo que no se debe y dejar de hacer algo seguramente irrelevante (o no, ¿quién sabe?).
Sentirse bien unas horas y no saber ni lo que se siente en la jornada siguiente.


MAL! todo MAL...


Buff... pocas horas de sueño y demasiado café...